Dogging
El dogging es el término británico y europeo para quedar con otras personas y tener sexo al aire libre en lugares semipúblicos, a menudo con mirones, siempre de mutuo acuerdo.

Dogging es el término británico, extendido al resto de Europa, para quedar con otras personas y tener sexo en espacios exteriores semipúblicos, a menudo sabiendo que puede haber quien mire. Mezcla elementos de exhibicionismo y voyeurismo, y arrastra todo un folclore de aparcamientos y áreas de descanso.
Como cualquier práctica del ambiente liberal, el dogging depende del consentimiento y la discreción: entre participantes que quieren estar ahí y lejos del público que no lo ha elegido. Quienes lo practican con responsabilidad escogen lugares conocidos, respetan las señales y nunca implican a nadie que no haya decidido participar.
Como ocurre en espacios cercanos a lo público, el dogging también implica cuestiones legales y de seguridad que cambian según el país. La etiqueta básica, en cambio, es siempre la misma: consentimiento mutuo, respeto y no dejar rastro.
Preguntas frecuentes
Depende del país y del lugar; pueden aplicarse leyes sobre exhibición en público. Es responsabilidad de quienes participan mantenerse dentro de la ley y con discreción.
Con señales claras y solo entre participantes que han decidido estar ahí, nunca implicando a transeúntes que no lo han elegido.