Bull
En las dinámicas hotwife y cuckold, el bull es el hombre de fuera invitado a tener intimidad con la mujer de la pareja, normalmente con el acuerdo claro de ambos y unos límites marcados.

En las dinámicas hotwife y cuckold, el bull es el hombre ajeno a la pareja al que se invita a tener intimidad con la mujer, normalmente con pleno conocimiento y consentimiento claro de su pareja. La palabra sugiere seguridad y cierta energía dominante, aunque en la realidad las dinámicas son tan variadas como las personas que las viven.
A un buen bull no lo define un estereotipo sino su forma de comportarse: respeto por los límites de la pareja, una discreción a prueba de todo, atención a los deseos de la mujer y una comunicación clara. La pareja marca el marco; el bull lo respeta.
Como con cualquier papel en el ambiente liberal, las expectativas se negocian de antemano: cuánto mira o participa la pareja, qué se cuenta después y qué límites son innegociables. La confianza y la etiqueta importan mucho más que las fanfarronadas.
Preguntas frecuentes
El respeto por los límites, la discreción, la comunicación y la atención, no las fanfarronadas.
No necesariamente: algunas parejas prefieren a alguien de confianza y habitual; otras, una conexión nueva. Se negocia.